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Plato Mandala · Compás
Serie Mandala
Cuando no sabes hacia dónde ir, empieza por el centro. Ocho puntas, como una rosa de los vientos, trazadas con calma alrededor de un círculo vacío: el espacio en blanco también orienta. Para tenerlo cerca en épocas de decisiones, o para regalárselo a alguien que está empezando algo nuevo.
En sánscrito, mandala significa círculo. Durante siglos, los monjes tibetanos los han dibujado grano a grano con arena de colores, durante días, para después barrerlos. Lo importante nunca fue el resultado, sino la atención puesta en cada trazo.
Estos platos nacen de la misma idea. Cada mandala está grabado a mano en el barro, línea a línea, poc a poc. Ninguno se puede hacer con prisa y ninguno sale igual que otro.
Son piezas para usar y para mirar: para un desayuno que empiece más despacio, para la pared de casa o para la sala donde practicas. Pequeños recordatorios de que el momento presente también se puede servir en la mesa.
Pieza única. Torneada y decorada a mano en el taller de Poc a Poc. El mandala está esgrafiado a mano, línea a línea, así que no hay dos iguales: las pequeñas irregularidades son la huella de las manos que lo hicieron.
Medidas: 11 × 11 cm aprox. Acabado: esmaltado, apto para alimentos. Cuidados: apto para lavavajillas y microondas. Compra: puedes llevarte un plato o reunir varios de la serie. A partir de 3, tienes un 10 % de descuento.
Serie Mandala
Cuando no sabes hacia dónde ir, empieza por el centro. Ocho puntas, como una rosa de los vientos, trazadas con calma alrededor de un círculo vacío: el espacio en blanco también orienta. Para tenerlo cerca en épocas de decisiones, o para regalárselo a alguien que está empezando algo nuevo.
En sánscrito, mandala significa círculo. Durante siglos, los monjes tibetanos los han dibujado grano a grano con arena de colores, durante días, para después barrerlos. Lo importante nunca fue el resultado, sino la atención puesta en cada trazo.
Estos platos nacen de la misma idea. Cada mandala está grabado a mano en el barro, línea a línea, poc a poc. Ninguno se puede hacer con prisa y ninguno sale igual que otro.
Son piezas para usar y para mirar: para un desayuno que empiece más despacio, para la pared de casa o para la sala donde practicas. Pequeños recordatorios de que el momento presente también se puede servir en la mesa.
Pieza única. Torneada y decorada a mano en el taller de Poc a Poc. El mandala está esgrafiado a mano, línea a línea, así que no hay dos iguales: las pequeñas irregularidades son la huella de las manos que lo hicieron.
Medidas: 11 × 11 cm aprox. Acabado: esmaltado, apto para alimentos. Cuidados: apto para lavavajillas y microondas. Compra: puedes llevarte un plato o reunir varios de la serie. A partir de 3, tienes un 10 % de descuento.